
Berdegué dialogará hoy con líderes agrícolas y jornaleros de San Quintín.
Berdegué dialogará hoy con líderes agrícolas y jornaleros de San Quintín La intención es revisar las condiciones de trabajo y qué empresas privilegian la modalidad “saliendo y pagando”. Luego que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó antier que se trabaja en un plan de justicia para los jornaleros de San Quintín, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, sostendrá hoy pláticas con investigadores y líderes de la zona; entre éstos últimos estará Lenin Escobar, autor del pódcast Diez años después: jornaleros entre los acuerdos y la realidad, que ha conjuntado la reflexión de los participantes en el movimiento laboral de la región. Según fuentes oficiales, la intención es que funcionarios del gobierno de México atiendan de manera directa a quienes prestan sus servicios para compañías agrícolas de exportación, a fin de revisar sus condiciones de trabajo, garantizar su seguridad social e impulsar reformas legales que los protejan.
Agricultores mexicanos piden sacar maíz, frijol trigo del T-MEC.
Agricultores pidieron al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, convocar a una reunión con pequeños y medianos productores agrícolas a fin de analizar la conveniencia de sacar el maíz, trigo y fríjol del T-MEC, ante la competencia desigual que enfrentan los campesinos mexicanos tanto en la producción como comercialización. Ante la problemática que enfrentan los agricultores, el dirigente Álvaro López Ríos, insistió en no caer en un triunfalismo artificial y convocar a una Convención Nacional de Pequeños, Medianos y Grandes Productores Agrícolas con el Gobierno Federal para instrumentar una política productiva que eleve la productividad alimentaria y se formule el Nuevo Programa para la Justicia y el Progreso del Campo con acciones reales de producción, comercialización y precios. El dirigente agrícola descalificó las declaraciones del titular de Agricultura, Julio Berdegué, que se ha pronunciado porque estos granos básicos se mantengan dentro del T-MEC.
Productores de frijol bloquean vialidades.
Productores de frijol bloquean vialidades Productores de frijol originarios de Villa de Cos y diversas regiones del estado realizaron este martes una protesta que incluyó la toma de las instalaciones de Alimentación para el Bienestar y el bloqueo de la lateral de la carretera federal 45, en la salida hacia Fresnillo. La movilización surge como respuesta al incumplimiento de los acuerdos establecidos el 16 de enero con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura), donde se pactó la entrega de costales y la regularización en el acopio de la leguminosa. Los manifestantes denunciaron que, pese a las mesas de diálogo previas, las autoridades no han entregado el material necesario para el transporte del grano ni han agilizado la entrada de la cosecha a los almacenes. Isaías Castro Trejo, representante de los productores de Villa de Cos, señaló que la promesa de recibir costales en un lapso de 48 horas nunca se cumplió, lo que mantiene paralizada la comercialización para al menos 200 agricultores.
Análisis Superior / Maíz abandonado.
Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se tomaron decisiones que dañaron la producción de maíz e incrementaron la dependencia a las importaciones de ese producto. Se puso en riesgo el TMEC con creencias que no estaban basadas en la ciencia en torno al maíz transgénico. Resultó muy efectivo el trabajo que hizo la entonces secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, para corregir, en los hechos, los errores que cometió su antecesora, Tatiana Clouthier, puesto que desactivó esa crisis mediante determinaciones que se fueron limitando en el tiempo. En el discurso del gobierno pasado se repitió como estribillo la frase “sin maíz, no hay país”, asegurando que se disminuiría la dependencia del maíz importado, cuando, en realidad, creció, especialmente de Estados Unidos. La importación de maíz se encuentra en el nivel más alto de toda su historia y, lo peor, no es un caso aislado, puesto que México está pasando de ser un exportador neto de productos agrícolas a un importador, en buena media por la falta de medidas adecuadas para apoyar el campo.
Los productos de EU con riesgo de aranceles.
Si el presidente Trump cumple su amenaza de imponer nuevos aranceles a sus aliados europeos por Groenlandia, unos 100 mil millones de dólares en exportaciones estadounidenses podrían verse atrapadas en el fuego cruzado. La Unión Europea creó el año pasado una lista de cientos de categorías de productos estadounidenses a las que planeaba aplicar aranceles de importación si fracasaban las negociaciones con EU. Estos gravámenes se suspendieron tras el acuerdo alcanzado, pero entrarán en vigor el 7 de febrero a menos que el bloque actúe para extender la suspensión. Estos son algunos de los sectores y empresas que podrían verse afectados: Agricultura. La soya es un blanco de gran impacto para la Unión Europea porque es un pilar de la agricultura estadounidense, particularmente en los Estados de tendencia republicana. Otros productos agrícolas que podrían enfrentar aranceles incluyen la carne de res, el maíz, las frutas, los frutos secos, las verduras y el jugo de naranja. La maquinaria agrícola también está en la lista.
Declara la ONU bancarrota hídrica.
En algunas partes del sur de Asia, la agricultura y la urbanización que dependen de las aguas subterráneas han producido descensos crónicos de los niveles freáticos y hundimientos locales. El informe subraya que en Norteamérica, el río Colorado y sus embalses se han convertido en símbolos de agua sobreprometida en el suroeste de los Estados Unidos y México.
Retiren maíz, trigo y frijol del T-MEC agricultores.
Agricultores mexicanos solicitaron al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, convocar a una reunión con pequeños y medianos productores para evaluar la conveniencia de excluir al maíz, trigo y frijol del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), argumentando que la competencia con productores de otros países es “desigual” y afecta la producción y comercialización de sus granos básicos. En conferencia de prensa, el dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Álvaro López Ríos, aseguró que los altos costos de producción —casi 50 por ciento más— y la caída de los precios internacionales del maíz impulsan una mayor superficie sin sembrar y limitan la comercialización a precios justos. Por ello, sostuvo que se requiere diseñar un Nuevo Programa para la Justicia y el Progreso del Campo con acciones concretas para elevar la productividad alimentaria, mejorar la comercialización y garantizar precios equitativos. López Ríos criticó que Ebrard hasta ahora ha mantenido consultas sobre el TMEC con sectores corno el automotriz, pero no con el agrario, pese a que, dijo, sin cambios estructurales en políticas agroalimentarias que fortalezcan la productividad, competitividad, acceso a tecnología, financiamiento e infraestructura, México profundizará su dependencia de importaciones de maíz y otros granos. Recordó que la producción de maíz blanco, grano básico para consumo humano, registró una caída en 2025, lo que, afirmó, podría agravar la inestabilidad del abasto y la seguridad alimentaria.
Agricultores europeos alertan sobre un posible “fraude verde” en el mercado de productos ecológicos.
La brecha entre las exigencias de producción de la Unión Europea y las normas aplicadas a importaciones de terceros países amenaza la viabilidad de las explotaciones durante la próxima década. Redacción Mundo Agropecuario. La agricultura ecológica en Europa atraviesa un momento de creciente tensión. Productores del sector advierten que, si no se corrigen los desequilibrios actuales, el mercado podría enfrentarse en los próximos años a un “fraude verde” que ponga en jaque la credibilidad de los productos ecológicos y la supervivencia de miles de explotaciones. El foco del problema reside en la diferencia entre los estándares de producción de la Unión Europea, considerados los más exigentes del mundo, y los requisitos aplicados a los productos procedentes de terceros países que acceden al mercado comunitario. Esta asimetría normativa, según denuncian los agricultores, no solo genera una competencia desleal, sino que erosiona el día a día de las explotaciones europeas, sometidas a costes más elevados, controles estrictos y obligaciones ambientales crecientes.










